Mas Vilaclara

Aunque en su fachada destaca la fecha de 1719 y el nombre de Franch Tosa, los historiadores sitúan los orígenes de la Masía Vilaclara en la época romana. La fecha y el nombre corresponden a una de las restauraciones más importantes. La masía está orientada al sur y, desde su puerta, se puede disfrutar de una de las mejores vistas de la comarca, con las montañas de Montserrat como protagonistas.
El porche está cubierto y cerrado con vidrieras. Está equipado con barbacoa, mesa y sillas para 10 personas y comunica con una piscina exterior de 10 × 5 metros. La cocina está totalmente equipada y dispone de microondas y lavavajillas. La sala de estar cuenta con TV y DVD. También dispone de un cuarto destinado a lavandería, equipado con nevera y lavadora. La amplia habitación principal está presidida por una cama de 180 × 200 cm y dispone de una cuna plegable para bebés. El suelo de todas las habitaciones es de parquet.











